En la trayectoria sostenida durante años, hasta mediados del 2008, el reciclaje de envases en Brasil se beneficiaba por la valorización de los materiales postconsumo. Pero las turbulencias en la economía mundial cambiaron la situación. Con la recesión y la caída de los costos de los commodities, el mercado de los residuos sólidos comenzó a padecer una progresiva depreciación. El precio del cartón corrugado desechado, por ejemplo, cayó un 70% en pocos meses. La preferida de los recolectores, la lata de aluminio, hoy vale un 57% menos que hace un año atrás. El batacazo fue general. El actual panorama es preocupante. Sucede que en Brasil, las cotizaciones de la chatarra influencian mucho la colecta, ya que en gran parte se hace informalmente. Con la caída acentuada de los precios, no es incoherente suponer que muchos colectores puedan comenzar a priorizar otros tipos de residuos, o hasta comenzar otro tipo de actividad que le proporcione mayor rentabilidad. De acuerdo con las noticias vehiculadas en los diarios y en otros medios de comunicación, las cooperativas se resisten a acumular productos, algo que hasta el año pasado no se practicaba, debido a las grandes demandas que ni podían atender. La pregunta obvia entonces es si el reciclaje corre peligro en Brasil. En el caso de las latas de aluminio, la Asociación Brasilera de los Fabricantes de Latas de Alto Reciclaje (Abralatas) dice que no. “No creemos en una reducción de los niveles de colecta”, afirma Renault de Freitas Castro, director ejecutivo de la entidad. Según Abralatas, además de la caída de los precios internacionales de los commodities, la depreciación del aluminio postconsumo se debió a una reducción en la demanda de la industria de bebidas, la que experimentó una pequeña caída en las ventas el último verano, y por la desaceleración del sector automotor, que compraba el 40% de la chatarra circulante en el mercado. Castro estima que el índice del 97% de reciclaje de latas de aluminio de 2007, un record mundial, se mantendrá en el 2008 – y apuesta que se mantendrá en el mismo nivel en el 2009.
Posible retomada
A pesar de la coyuntura desfavorable, otros segmentos de la industria de envases no demostraron pesimismo. La Asociación Técnica Brasilera de las Industrias Automáticas de Vidrio (Abividro), por ejemplo, dice que el reciclaje de envases de vidrio no sufrió una seria sacudida, debido a la gran tradición de reuso del material. La entidad proyecta un índice de reciclaje de cerca del 47% en 2009 - tasa que se mantiene a un promedio del 45% desde 2003. Alfredo Sette, presidente de la Asociación Brasilera de la Industria de PET (Abipet), visualiza una recuperación del precio de la resina postconsumo a corto plazo, impulsada por el aumento de la demanda de los fabricantes de ropas, pinturas, escobas y accesorios automotores. El dirigente de Abipet, sin embargo, advierte que para que la industria nacional del reciclaje se desarrolle de forma saludable y sustentable, generando todavía más beneficios sociales, económicos y ambientales, es necesario incrementar los programas de colecta selectiva en el país. El director ejecutivo del Compromiso Empresarial para el Reciclaje (Cempre), André Vilhena, concuerda con Sette, entendiendo que la fase crítica debe mejorar la recolección criteriosa de los residuos sólidos, algo que se apunta como el gran obstáculo para el crecimiento del reciclaje en el País (solo 405 municipios brasileros, de los más de 5.500 tienen programas de esa naturaleza). “La ineficiencia de la colecta selectiva repercute como un demérito para la actividad”, lamenta Vilhena. Si la colecta selectiva estuviera más avanzada en Brasil, asegurando el abastecimiento de los recicladores, el atractivo de invertir en productos basados en materiales reciclables, ante los precios en baja, podría quedar más claro para el sector productivo. Hay quien defienda que, a pesar de los pesares, esa posibilidad continúa latente. “Ante el panorama actual, tenemos la oportunidad de impulsar el estatus de ‘materia prima industrial’ que los productos reciclables adquirieron a lo largo de los años”, evalúa Vilhena. “El aplicarlo en envases para lanzamientos de productos está entre las principales oportunidades al alcance de las industrias.” (AES)
Luego de la caída, los papeles aguardan el alta
La reducción drástica de los valores de los materiales reciclables también afectó al sector de papeles. En un año, el precio de la tonelada de los papeles blancos postconsumo cayó más de la mitad. Para el cartón corrugado, la caída fue peor: la tonelada del producto valía en enero de 2008 4,5 veces más que hoy. La Asociación Brasilera de Celulosa y Papel (Bracelpa) apunta a la desvalorización del dólar, antes de la crisis, como uno de los responsables por la caída de los valores de los reciclables. Con el aumento de las importaciones, relata el responsable del área de estadísticas de la entidad, Pedro Vilas Boas, el volumen de material fue mayor que la demanda interna, forzando la caída de los precios. “Sin embargo, con la actual valorización del dólar y la reducción de las importaciones, los precios están estables y prevemos que se recuperen a partir de mayo”, comenta Vilas Boas.
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