Consolidada como el principal mercado de potes termoformados del país, la categoría de margarinas tiene desde el mes de mayo un embalaje interesante, desde el punto de vista de la diferenciación frente a la competencia y del destaque en las góndolas. Se trata de las nuevas presentaciones de las marcas Becel y Doriana, que estrenaron en el país después de haber surgido en el mercado chileno a comienzos de este año. Hecho en polipropileno (PP), el nuevo conjunto de pote y contratapa plástica transparente, llama la atención por la diversidad de colores y por el uso de un formato inédito en la categoría. Resultado de tres años de desarrollo, el proyecto fue encabezado por Dixie Toga, que abastece las tapas y los potes termoformados usados tanto aquí como en Chile. En total, la empresa fabrica cerca de 8 millones de unidades, de los nuevos embalajes, por mes. Toda la producción se hace en la fábrica de Votorantim (SP).
“El cliente buscaba formatos diferenciados y le presentamos cuatro opciones”, recuerda Regis Sá, supervisor de marketing de Dixie Toga. Elegimos una forma de “ola”, como se le está llamando a la silueta sinuosa de las tapas y potes. A parte de esta forma diferenciada, la boca del pote tiene el diseño de los antiguos embalajes, que también los fornecía Dixie Toga. “Con esto, evitamos grandes cambios en los equipos del embalaje”, explica Sá. Además, por el hecho de compartir el mismo formato, el fondo del pote y la parte superior de la tapa se encajan, y no existe comprometimiento cuando se apilan. Tal detalle fue pensado para facilitar el transporte, el almacenamiento y la exposición en el punto de venta.
La tecnología de pigmentación de las tapas también exigió un análisis laborioso. La creación y las adecuaciones de los diferentes tonos llevaron cerca de un año. Los aditivos utilizados los provee Cromex, una empresa especializada en pigmentos especiales usados por la industria de la transformación plástica. En total se crearon más de diez tonos diferentes, uno para cada tipo de producto. Las segmentaciones de la línea Doriana, por ejemplo, incluyen las versiones yogur y aceite de oliva, en cuyos embalajes predominan los colores azul y verde, respectivamente.
La decoración de los nuevos embalajes se efectúa con el tradicional sistema dry offset, en el cual la impresión se hace directamente en la pared del embalaje. Pero, a juzgar por lo que se ve en el exterior, pueden ocurrir cambios. En Chile, donde la marca Doriana se llama Dorina, los nuevos embalajes tienen rótulos termoencogibles aplicados por la propia Dixie Toga. Es difícil saber si la tecnología se adoptará aquí. Muchos apuntan como una fuerte tendencia de decoración para los potes en el mercado brasilero de margarina, a los heat shrink sleeves, que se pueden ver en los potes de las margarinas Leco, de Vigor, entre otros.
Perdigão avanza
A parte de los sistemas de decoración y formatos de embalajes, en los últimos meses el mercado de margarinas también atrajo las atenciones gracias a una negociación inédita. Mientras la “ola” de Dixie Toga causaba impacto en las góndolas, Unilever, cliente de la empresa en ese proyecto, anunció un acuerdo con Perdigão. Ésta pagó 77 millones de reales por las marcas Doriana, Delicada y Claybom, y por los activos (máquinas y equipos) de una fábrica de Unilever en Valinhos (SP). Las dos empresas acertaron también la creación de un joint venture que comenzará a administrar la producción, distribución y la venta de las marcas Becel y Becel ProActiv. Unilever continuará responsable por el desarrollo de los productos de la línea. Perdigón cuidará de las áreas de distribución y venta. Las negociaciones comenzaron a comienzos del año pasado. Por el lado de Perdigão, el objetivo es ganar fuerza en un segmento dominado por la rival Sadia. El año pasado, el mercado de las margarinas movió cerca de 1,5 mil millones de reales en el país. De este total, cerca del 30% fueron embolsados por Sadia, y un 20% por Unilever, destacándose la porción del 12% de Doriana. Las dos empresas anunciaron también la disposición de identificar nuevas oportunidades de sinergia en otros segmentos. La sociedad tendrá un consejo ejecutivo, que administrará la transcripción inicial de producción de Becel y evaluará otros productos que podrán tener un acuerdo semejante.
La producción de margarinas de Unilever está concentrada hoy en la fábrica de Valinhos. Por medio del acuerdo, Perdigão compró apenas los equipos, pero tendrá un plazo de hasta 15 años para utilizar el espacio físico de la fábrica que pertenece a Unilever. Los funcionarios (cerca de 300) también continuarán relacionados a la multinacional, pero comenzarán a trabajar para Perdigão. (LH)
|