Castelo Alimentos apuesta en la innovación y en la tecnología para mantener el liderazgo en el mercado nacional de vinagres de uso doméstico. Con una producción de 64,5 millones de litros en 2006, la empresa invirtió 8 millones de reales para renovar toda su línea de embalajes. Para comenzar, la botella de PET, soplada en máquinas de Sipa en la propia planta de Castelo, en Jundiaí (SP), tuvo una nueva estilización a cargo de Seragini Farné, con anillos en bajo relieve aplicados de forma espaciada a lo largo del cuerpo. “La botella ahora es más ergonómica, lo que deja el producto más bonito y moderno” dice el director de Castelo, Marcelo Cereser.
El rótulo de papel, presente hace décadas en la botella, fue sustituido por uno termoencojible, producido con películas de PVC y de PET de alto desempeño, con un porcentaje de encogimiento de hasta el 62% y de un espesor de 50 micras, colocado en la parte superior del frasco, debajo del cuello, en el área expandida, hasta el inicio de la parte de reducción del diámetro del frasco.
Debido al alto grado de encogimiento exigido para el formato de la botella, ITW Canguru, utilizó equipos de alta precisión para el cierre del rótulo, el cual se imprime en flexografía a ocho colores. “En términos de visibilidad se obtiene mejor resultado, se agrega valor en el aspecto visual, reforzando la imagen de la marca del producto y colocando en evidencia los contornos del embalaje”, dice Cereser.
Las rotuladoras fueron desarrolladas por Packintec, específicamente para la operación en Castelo. Se utilizaron materiales con todos los requisitos para soportar la agresividad química del vinagre y los componentes que permiten alcanzar una velocidad de aplicación de hasta 18.000 botellas por hora.
Estreno mundial
El inédito sistema de cierre es otra innovación del embalaje. La tapa flip top de dos piezas de Bericap especial para vinagres, denominada de Galileo II, pesa 3 gramos y hace su estreno mundial con los productos de Castelo. La base, que se encaja en el cuello de la botella, es inyectada en polietileno de baja densidad (PEBD), mientras que la contra tapa es de polipropileno (PP) transparente. Es posible, por lo tanto, trabajar con una combinación de colores en la tapa debido a la translucidez de la contratapa. En cuatro colores (rojo, azul, verde y dorado), uno para cada tipo de vinagre, las tapas poseen dos sistemas independientes de lacre, proporcionando seguridad contra la violación del producto. Al abrir la contratapa, el usuario tiene que romper el primer lacre. El segundo lacre está constituido por un anillo prendido a una membrana con cuatro “piecitos”. Al levantarse el anillo, se rompe el segundo lacre y se abren cuatro agujeritos reguladores de flujo en la base de la tapa, permitiendo que el usuario dosifique gradualmente el vinagre, creando un efecto “lluvia”. Esta característica fue especialmente desarrollada por Bericap, para agradar al consumidor brasilero acostumbrado a dosificar el vinagre a través de los agujeritos.
“Invertimos en un inyector eléctrico por el alto grado de precisión requerido por el sistema”, cuenta Aurel Forgaci, director general de Bericap. El desarrollo del sistema de cierre, de acuerdo con el fabricante, llevó dos años de investigación y 4 millones de reales.
Para crear el efecto de translucidez de la contra tapa, se utilizaron pigmentos especiales provistos por Clariant, proveedora de masterbatches quien ha actuado vehementemente en la difusión del concepto de transparencia en PP para embalajes. “Una de las grandes virtudes de este lanzamiento es que se resolvió osar con los embalajes, y este cambio de paradigma fue liderado justamente por la empresa líder de mercado”, observa Alexandra Funcia, coordinadora de marketing de Clariant, quien elogia también el desempeño de todos los eslabones de la cadena en el proyecto.
Otra novedad en la tapa es la introducción del cuello 26/21 (26 milímetros de diámetro en el cuello externo y 21 milímetros en el interno) en embalajes PET, substituyendo al cuello 29/21 (padrón europeo, con 29 milímetros de diámetro en el cuello externo y 21 en el interno) actualmente usados en los embalajes de vinagre y aceite comestible. La innovación proporciona una economía de 1,3 gramos de resina PET por botella (FP)
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